Caso de uso
Caso de uso
Trofeos El Monarca es una empresa familiar uruguaya. Felipe Imbrosiano y Nelly Ribadulla la fundaron en 1985. Fabrican en su propio taller trofeos, copas, medallas, placas y todo tipo de reconocimientos para clubes, federaciones, instituciones y particulares de todo el país, y los venden de forma directa, a precio de fábrica.

Su web anterior no contaba nada de eso. Estaba montada sobre una plataforma de tienda online, pero El Monarca no vende por internet: cada pieza se personaliza y se cotiza. Así, el catálogo era extenso: más de 20 categorías con muchos productos. El texto de presentación era un solo párrafo. La página "Dónde estamos" mostraba un mapa de Google que no cargaba; en lugar de la ubicación, decía "Esta página no puede cargar Google Maps correctamente". En el teléfono, el menú se desarmaba y una pestaña fija de Facebook tapaba el contenido.
No hacía falta una tienda mejor. Hacía falta que la web hiciera lo que el negocio ya hace en el mostrador: mostrar el oficio, ayudar a elegir y llevar a una conversación.
Un trofeo no se compra con un clic: lleva grabado, tamaño, cantidad y fecha de entrega. Por eso el catálogo nuevo no muestra precios ni carrito. Cada producto termina en dos botones, "Consultar por WhatsApp" y "Consultar por email", que abren el mensaje ya escrito con el nombre del producto y su enlace. Quien atiende sabe de qué pieza se trata desde el primer mensaje, y quien consulta no tiene que describirla.
Reorganizamos las categorías para que los clientes encuentren lo que buscan con más facilidad. Las líneas que más se piden —trofeos, copas, placas y plaquetas, medallas— van primero, tanto en el inicio como en el catálogo. El listado completo se filtra por categoría o por productos destacados, y en el teléfono los filtros se abren en un panel aparte para no tapar las fotos.
Lo que distingue a El Monarca de un revendedor es que fabrica, y que lleva más de 40 años haciéndolo. Eso pasó de un párrafo a una sección propia, "Nuestra Empresa", con la historia de la familia, el oficio detrás de cada línea de productos y los clientes que confían en ellos. El inicio lo resume en una frase: "Damos forma al reconocimiento."
La familia carga y edita sus productos desde un panel propio: nombre, categoría, descripción y de una a tres fotos por producto. También puede marcar productos como destacados para que aparezcan primero.
La página de contacto muestra los dos locales —exposición y ventas en el Centro, fábrica en Cerrito—, cada uno con su mapa, su horario y una foto de la fachada. Incluye formulario, WhatsApp, email e Instagram. Todo el sitio está pensado primero para el teléfono, el dispositivo desde el que hoy más se visitan los sitios web.
Revisamos el avance con ella en cada etapa. De esas revisiones salieron decisiones concretas: todas las fotos de producto cuadradas, la galería con más espacio que el texto en la página de cada producto, flechas en el carrusel del teléfono y un titular nuevo para el inicio.
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